La medicina hiperbárica es una terapia basada en el aporte al paciente de oxígeno puro en una cámara presurizada a una presión mayor de 1,4 atmósferas. La aplicación de oxígeno 100% a alta presión se produce en el interior de una cámara hiperbárica, y aumenta el aporte de oxígeno a las células, con efectos antiinflamatorios, analgésicos y cicatrizantes.

En medicina del deporte, el tratamiento en cámaras hiperbáricas se usa para acortar los plazos de recuperación después de una lesión o de una intervención quirúrgica. También se utiliza para acelerar la recuperación después de un esfuerzo muy intenso. Además de sus usos vinculados al deporte, se aplica a pacientes de fibromialgia o al tratamiento de úlceras de pie diabético y de origen venoso, con efectos contrastados.

Clínicas Beiman, especializada en deportistas, dispone de cámaras presurizadas en sus centros de Jerez, Jaén, Córdoba y Sevilla.

¿Qué características tiene la medicina hiperbárica?

La medicina hiperbárica (también conocida como oxigenoterapia hiperbárica) sirve para paliar la falta de oxígeno en las células, aumentando la concentración en el plasma sanguíneo. Para ello, debe cumplir dos requisitos: el oxígeno debe ser de una pureza del 100% y debe aportarse a una presión mayor de 1,4 atmósferas absolutas (ATA). Sin que concurran estas dos circunstancias no cabe hablar de medicina hiperbárica.

El oxígeno al 100% acelera los mecanismos analgésicos, antiinflamatorios y de cicatrización. Actúa como analgésico porque libera hormonas como la endorfina y la serotonina; es antiinflamatorio porque es vasoconstrictor, de modo que reduce la inflamación; por último, el aporte extra de oxígeno también acelera la cicatrización.

Al aportar este oxígeno de alta pureza a una presión superior a 1,4 ATA se produce un efecto de dilución en los fluidos que facilita el transporte a las células y se obtienen las propiedades terapéuticas.

¿Cómo se aplica?

La cámara hiperbárica es un habitáculo dentro del cual se suministra al paciente oxígeno de pureza 100% a alta presión. Las cámaras pueden ser individuales o multiplaza, con capacidad para hasta ocho pacientes. En las monoplaza el oxígeno se aplica en todo el habitáculo; en las multiplaza se utiliza una máscara para la aportación del oxígeno puro.

El paciente o los pacientes, si se trata de cámaras multiplaza, están sentados o tumbados en camilla en el interior de la cámara. En las cámaras multiplaza están acompañados por personal sanitario.

Cada sesión tiene una duración de entre una hora y hora y media, según el tiempo y la presión prescrita por el médico. La sensación es similar a la del buceo, de modo que se realiza una compensación para evitar daños en los tímpanos.

La medicina hiperbárica sólo tiene como contraindicación el neumotórax no tratado. Si hay antecedentes convulsivos es posible aplicar el tratamiento bajo vigilancia.

La medicina hiperbárica debe ser aplicada por personal cualificado, con título habilitante expedido en Andalucía por la Consejería de Educación y Ciencia.

¿Para qué sirve la medicina hiperbárica?

  • Recuperación de lesiones deportivas.
  • Recuperación después de esfuerzos de alta intensidad.
  • Tratamiento de procesos infecciosos: infecciones bacterianas anaerobias o mixtas, infecciones necrotizantes de tejidos blandos, gangrena gaseosa, absceso intracraneal.
  • Tratamiento de patologías vasculares: lesiones de pie diabético, necrosis de la cabeza femoral, oclusión de la arteria central de la retina, síndrome de hipoacusia súbita, isquemias traumáticas agudas, embolismo gaseoso, insuficiencias arteriales.
  • Aplicación a las secuelas de la radioterapia: tratamiento de las secuelas de la radioterapia en diversos tejidos, hipoacusias secundarias.
  • Tratamiento de lesiones osteoarticulares complejas: fracturas abiertas con daños por aplastamiento, reimplantación de miembros, osteomielitis refractaria, osteonecrosis, síndrome compartimental por aplastamiento.
  • Tratamiento de patologías dermatológicas: quemaduras de segundo grado, heridas de difícil cicatrización, injertos y colgajos en riesgo.
  • Otras patologías: fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, migraña, enfermedad por descompresión, anemia severa, intoxicación por monóxido de carbono.