La fisioterapia es el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas que, mediante la aplicación de medios físicos, curan previenen, recuperan y adaptan a personas afectadas de disfunciones somáticas o a las que se desea mantener en un nivel adecuado de salud, según la definición adoptada por la Asociación Española de Fisioterapeutas.

Entre los medios utilizados por la fisioterapia están el ejercicio terapéutico, la aplicación de calor, frío, luz, agua o electricidad y la realización de masajes. Además, la fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y la fuerza muscular. También contempla la realización de pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, y ayudas diagnósticas para el control de la evolución.

Una de las funciones de la fisioterapia es prevenir las disfunciones y trastornos. La musculatura de las mujeres experimenta cambios durante el embarazo, y realizar una tonificación de algunos músculos adaptada al estado del embarazo puede ser muy positivo.

Clínicas Beiman ofrece fisioterapia para mujeres embarazadas en sus centros de Jerez, Sevilla, Córdoba, Aljarafe y Jaén.

¿Por qué la fisioterapia para embarazadas puede ser necesaria?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y otras estructuras cuya principal función es la de sostén de los órganos pélvicos. Además, asegura una posición correcta de los órganos internos que se alojan dentro de la cavidad pelviana y abdominal. Esos órganos forman parte del aparato excretor, y son el útero, la vejiga, la uretra y los intestinos.

Este conjunto muscular se ve sometido en ocasiones a una gran presión, pues durante el embarazo y el parto se producen estiramientos y cambios de peso. El útero aumenta hasta 20 veces de tamaño durante el embarazo, y el suelo pélvico debe ajustarse a ese cambio de volumen, debilitándose por el estiramiento de las fibras que se produce.

La fisioterapia pélvica puede intervenir ante la disfunción de los músculos del suelo pélvico, ya sea tratando las secuelas o paliándolas.

¿Cuáles son los síntomas de una disfunción de los músculos del suelo pélvico?

La disfunción de los músculos del suelo pélvico suele producirse durante el parto, sobre todo tras hacer una episiotomía. El sobrepeso, los traumatismos y las enfermedades del suelo pélvico, como la endometriosis o la cistitis intersticial, también son causa de las disfunciones del suelo pélvico.

Puede presentarse con diferentes síntomas:

  • Sensación de dolor, pesadez y presión en la zona vaginal cuando se está de pie, al estirar o al estornudar.
  • Micciones frecuentes o dolorosas al principio.
  • Estreñimiento.
  • Dolor al mantener relaciones sexuales